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En los días finales de la Tercera Era, el emperador Uriel Septim VII es asesinado, en los acontecimientos narrados en The Elder Scrolls IV: Oblivion, junto con todos sus herederos; a excepción de un hijo ilegítimo, Martin. En la lucha final por la vida del emperador, los Cuchillas fueron ayudados por un preso fugado; este preso fugado fue quien rescató a Martin del sitio de Kvatch, y quien entró repetidas veces en Oblivion y acabó recuperando el Amuleto de Reyes. Este preso, llamado el Campeón de Cyrodiil y Héroe de Kvatch, fue testigo del último sacrificio de Martin para terminar con la Crisis de Oblivion. Este hecho significó el fin de la Tercera Era y el comienzo de la Cuarta.

Batallas principales Editar

  • Sitio de Kvatch: 433 TE. Las puertas de Oblivion se abrieron en las afueras de Kvatch, de donde emergió una horda de daedra y una enorme oruga de asedio para avasallar a la guardia y saquear la ciudad. Gran parte de la población fue asesinada, incluido el conde Ormellius Goldwine y Jiub. Después de que la ciudad fuera ocupada por las fuerzas daédricas, la mayoría de los portales se cerraron, dejando solo uno menor bloqueando las puertas de la ciudad. Esta puerta finalmente fue cerrada por un héroe desconocido que luego llevó al resto de la guardia de la ciudad a recuperar la ciudad.
  • Batalla de Bruma: 433 TE. Martin Septim condujo a un ejército de guardias cyrodílicos a la victoria sobre las hordas daédricas invasoras. Una estatua fue erigida dentro de las paredes de la ciudad, en honor del héroe solitario que entró en Oblivion para cerrar el gran portal e impedir la destrucción de Bruma.
  • Batalla por la Ciudad Imperial: 433 TE. El Gran canciller Ocato y Martin Septim, además de sus Cuchillas y acompañantes de la Legión Imperial, se abrieron paso a través de la ciudad. Durante esta batalla, docenas de portales de Oblivion se abrieron por toda la ciudad, y el mismo príncipe daédrico Mehrunes Dagon apareció en la ciudad sitiada, haciendo visible la caída de la barrera entre Oblivion y Nirn. La batalla terminó cuando Martin Septim, en un último esfuerzo desesperado, rompió el Amuleto de Reyes y se convirtió en el avatar de Akatosh. El Avatar desterró a Dagon de vuelta a Oblivion, poniendo fin a la Crisis de Oblivion. El avatar se convirtió en piedra, matando a Martin, pero también dejando un recuerdo permanente de su sacrificio.
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