FANDOM


I letter. A Ellabeth, yo canto, reina del hacha,

capaz de derrumbar un olmo entero
y talar el Bosque Valen de una racha.
De Alfhedil en Tel Aruhn aprendió con esmero.
Él le enseñó a blandir el arma y la postura
para que el hacha oscilase elegante y con soltura.

También las hachas con púas de los orcos fieros.
Cómo no, las de Hibernalia, de casi dos metros.
Y las hachas de filo hueco de los elfos del oeste,
que cimbrean y silban cuando atraviesan a cualquier hueste.
Con un hacha de un solo filo, podía a dos hombres decapitar.
Con la de dos filos, a más de diez llegó a matar.
Aunque su leyenda no habla de sus hachazos

sino del hombre que su corazón partió en pedazos.


I letterI. Llegado de Rosa Negra, Nienolas Ulwarth el Poderoso

era el único que con su hacha vencer a Ellabeth podía.
Si ella talaba cincuenta, él cincuenta y tres cortaba garboso
Ellabeth sintió de inmediato que era el hombre que quería.
Cuando le declaró su amor, Nienolas se rió descarado
y le dijo que más amaba al mango y astil de su machado.
Si, a pesar de todo, su deseo no podía apagar
su corazón para Lorinthyrae solo tenía lugar.
De la doncella Ellabeth, la reina del hacha, se apoderó la furia
y comenzó a pensar en la muerte con penuria.
En Mephala y Sheogorath encontró la inspiración.
Durante semanas, trabajó en su venganza con dedicación.
Una noche, raptó a su rival sin benevolencia,

Y le expuso sus opciones entre condena y supervivencia.


I letterII. Lorinthyrae se despertó en una casa en un desierto,

en una habitación con tres puertas y vacía.
Ellabeth decidió explicarle todo el entuerto.
En una puerta, Nienolas y ella la esperarían.
Tras la segunda, un demonio haría aparición.
Y detrás de la tercera, estaba la salvación.
Debía elegir un camino y hacerlo con premura.
Si no, un hacha la llevaría a la sepultura.
Lorinthyrae comenzó a llorar y Ellabeth se arrepintió.
A su derecha había una puerta y la abrió.
La atravesó, camino de los páramos desiertos,
e instó a Lorinthyrae a salir, es cierto.
Lorinthyrae hizo caso omiso, su destino no estaba dictado.

Y, al abrir la primera puerta, encontró a Nienolas descuartizado.


I letterV. Ellabeth había mentido, no había ningún demonio escondido.
Y las extremidades que de Nienolas faltaban, tras la tercera puerta se hallaban.
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.